DIFERENCIA ENTRE HIPOCALCEMIA E HIPERCALCEMIA


Se entiende por calcemia a la cantidad de calcio que se encuentra presente en el torrente sanguíneo, y a ella se asocian distintas condiciones que suponen una alteración de los niveles normales de este mineral, como lo son la hipocalcemia  y la hipercalcemia. Si bien suponen dos afecciones vinculadas con un desequilibrio electrolítico, existe una diferencia entre hipocalcemia e hipercalcemia, y es precisamente eso lo que aclararemos a continuación.

¿Cuál es la diferencia entre hipocalcemia e hipercalcemia?

La principal diferencia entre hipocalcemia e hipercalcemia tiene que ver con la cantidad de calcio que ambas suponen que existe en el torrente sanguíneo.

En el caso de la hipocalcemia, esta condición indica un déficit de dicho mineral en la sangre, provocando en el paciente síntomas tales como: espasmo carpopedio, mialgias generalizadas, espasmos en los músclos faciales, parestesias en labios, lengua y dedos, entre otros.

Por su parte, la hipercalcemia hace referencia a un exceso de calcio en el torrente sanguíneo, y entre sus signos y síntomas se incluyen: náuseas, vómitos, pérdida del apetito, estreñimiento, aumento de la sed, debilidad muscular, cansancio, fatiga, dolor en los huesos, etc.

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Diferencia entre hipocalcemia e hipercalcemia en cuanto a sus causas

Otra diferencia entre hipocalcemia e hipercalcemia radica en los factores o causas que provocan su aparición.

En el caso de la hipocalcemia, esta se manifiesta debido a deficiencias de magnesio y vitamina D, insuficiencia renal crónica, uso de medicamentos bifosfonatos, alcoholismo, trastornos sanguíneos, lisis tumoral, consumo excesivo de cafeína y fosfatos, uso de laxantes, insulina, magnesio, fluoruros, etc.

Por otra parte, en el caso de la hipercalcemia, esta suele desarrollarse principalmente por causa de un exceso de PTH liberada por las glándulas paratiroideas, aunque también puede ser el resultado de otros problemas como el cáncer, el exceso de vitamina D y de calcio en la dieta, el reposo prolongado, el hipertiroidismo, algunas enfermedades infecciosas e inflamatorias como la tuberculosis, el uso de medicamentos como el litio y diuréticos tiacídicos, entre otros.

Sea cual sea la condición que se presente, es importante consultar con un especialista, a los fines de recibir el diagnóstico correspondiente y el tratamiento adecuado que garantice su salud.

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